África Oriental · Naturaleza
— Lo que vivirás —
Tres momentos que te llevamos a vivir
Dos millones de ñus moviéndose en la misma dirección. El sonido llega antes que la imagen: un rumor sordo que crece hasta convertirse en trueno. Estar ahí, en el Serengueti, cuando el horizonte entero se pone en marcha es uno de los espectáculos más salvajes e íntimos que ofrece este planeta.
El jeep desciende entre la niebla de la mañana y en pocos minutos estás dentro de un mundo aparte: elefantes, leones, flamencos rosados y rinocerontes negros en un cráter volcánico que actúa como su propio ecosistema. Una hora ahí dentro y comprendes por qué la gente vuelve a Tanzania una y otra vez.
El contraste es parte de la experiencia. Después de días de polvo rojo y madrugadas en el jeep, aterrizar en Stone Town — sus callejuelas árabes, el olor a clavo y cardamomo, el Índico tibio a dos pasos — es como un regalo que Tanzania te guarda para el final del viaje.
Tanzania no se parece a ningún otro destino africano. No solo por la escala de lo que ofrece — el Serengueti es el mayor ecosistema de sabana del planeta —, sino por la forma en que lo entrega. Sin artificios. Con una naturaleza que funciona a su propio ritmo, indiferente a los observadores, completamente ajena a cualquier escenificación.
La gran migración es el símbolo más conocido del país, pero Tanzania va mucho más allá de ese momento. El cráter del Ngorongoro, con su flora cerrada y su fauna extraordinariamente densa, es un mundo en sí mismo. Tarangire ofrece la sabana con baobabs y manadas de elefantes que no se ven en ningún otro parque. Y Zanzíbar, con sus callejuelas de piedra, sus mares turquesas y su historia de cruce de culturas, añade una dimensión completamente diferente al viaje.
Tanzania es un destino que transforma la perspectiva. Que hace que al volver sea difícil explicar qué ha cambiado exactamente. Pero algo cambia. La manera de mirar, quizás. O simplemente la conciencia de que hay formas de entender el mundo que no se aprenden en ningún otro sitio.




El viaje comienza en Arusha, la puerta de entrada al norte de Tanzania. Un día para aclimatarse, descansar y prepararse para los días de safari que están por llegar.
El vuelo o el trayecto por carretera hasta el Serengueti revela ya la escala de este país. La llegada al campamento, con la llanura abierta delante, marca el inicio real del safari.
Los safaris al amanecer y al atardecer descubren la sabana en sus momentos más íntimos. Leones, leopardos, jirafas y elefantes forman parte de un paisaje que cambia con la luz de cada hora.
Dependiendo de la época, el Serengueti acoge la concentración de ñus y cebras en alguna de sus fases: los nacimientos del sur, el movimiento hacia el norte o los cruces de río. Uno de los fenómenos naturales más extraordinarios del planeta.
Un día para explorar con calma los rincones más remotos del Serengueti, lejos de los circuitos habituales. La sabana revela su verdadera dimensión cuando hay tiempo para detenerse.
La caldera volcánica más grande del mundo acoge una fauna extraordinaria en un espacio de una belleza casi irreal. El descenso al cráter es uno de los momentos más memorables de cualquier safari en Tanzania.
El parque de Tarangire sorprende por la cantidad de elefantes y por sus baobabs centenarios. Un ecosistema diferente que completa la visión del safari tanzano con una luz y una atmósfera propias.
El regreso a Arusha cierra el capítulo del safari. Un vuelo corto abre el siguiente: Zanzíbar, donde el índico y su historia de cruce de culturas esperan.
El casco histórico de Zanzíbar, con sus callejuelas, sus puertas talladas y su mezcla de culturas, es Patrimonio de la Humanidad por una razón. La tarde junto al océano ofrece el contrapunto perfecto a los días de sabana.
Tanzania se despide con la calma del índico. Una última jornada para disfrutar de la playa, del snorkel en los arrecifes de coral y del ambiente tranquilo de la isla antes del vuelo de regreso.
La mejor época para el safari. La vegetación se abre, los animales se concentran en los puntos de agua y la gran migración alcanza su momento más espectacular en el Serengueti norte y el Masái Mara.
Una alternativa excelente con menor afluencia de viajeros. El Serengueti sur acoge los nacimientos de miles de crías de ñu, convirtiendo la estación verde en un espectáculo diferente y muy especial.
Los paisajes adquieren un verde intenso y los precios bajan. Una opción para quienes buscan la naturaleza en su estado más exuberante y prefieren viajar con mayor tranquilidad.
Documentación y visado: Los viajeros españoles necesitan visado para entrar en Tanzania. Puede tramitarse de forma electrónica antes del viaje a través del sistema oficial. Nosotras te asesoraremos en todos los requisitos relacionados con la entrada y salida del país. También podéis consultar la información actualizada en las recomendaciones del Ministerio de Asuntos Exteriores de España.
Salud y vacunas: Es recomendable consultar con un médico especialista en medicina tropical antes del viaje. La profilaxis antipalúdica y algunas vacunas pueden ser necesarias según el itinerario. Viajar con un buen seguro médico con cobertura internacional permite disfrutar de Tanzania con total tranquilidad.
Moneda y pagos: El chelín tanzano es la moneda oficial, aunque el dólar americano es ampliamente aceptado en los lodges y campamentos de safari. Las tarjetas funcionan bien en los principales establecimientos, aunque se recomienda llevar algo de efectivo.
Conectividad: Una eSIM o una tarjeta SIM local facilitan la conexión durante el viaje. En los grandes lodges suele haber wifi, aunque la cobertura puede ser limitada en zonas remotas del Serengueti o en las áreas más retiradas del país.
Ritmo y experiencia: Tanzania invita a viajar sin prisa. Los safaris al amanecer y al atardecer marcan el ritmo natural del viaje. Combinar el Serengueti con el Ngorongoro y terminar en Zanzíbar es una de las secuencias más satisfactorias que puede ofrecer un destino africano.


Lo ideal es disponer de entre 10 y 13 días para combinar los principales parques y terminar con unos días en Zanzíbar. Con menos tiempo se puede hacer un safari centrado en el Serengueti y el Ngorongoro, aunque siempre recomendamos no ir con prisa para disfrutar de verdad de la experiencia.
Sí. La combinación de safari en el Serengueti y playas de Zanzíbar convierte a Tanzania en uno de los destinos más especiales para viajar en pareja. Los lodges y campamentos de lujo ofrecen una experiencia íntima, cuidada y difícil de igualar en cualquier otro lugar del mundo.
La gran migración está en Tanzania durante gran parte del año. Entre enero y marzo los ñus paren en el Serengueti sur, creando un espectáculo único. De junio a julio los rebaños se desplazan hacia el norte, con los famosos cruces de río. Dependiendo de la fecha del viaje, organizamos el itinerario para maximizar las posibilidades de vivir este fenómeno.
Sí. El Kilimanjaro puede combinarse perfectamente con un safari. Lo habitual es dedicar entre 7 y 9 días a la ascensión y añadir después los días de safari en el Serengueti o el Ngorongoro. En Davalia coordinamos ambas partes del viaje para que todo fluya con naturalidad.
El Serengueti es el parque más emblemático, escenario principal de la gran migración. El cráter del Ngorongoro ofrece una concentración de fauna excepcional en un ecosistema único. Tarangire, con sus enormes manadas de elefantes, y el lago Manyara completan un circuito safari de primer nivel. Para quienes buscan algo más remoto, Ruaha y Selous ofrecen una experiencia mucho más salvaje y solitaria.
El precio de un viaje a Tanzania varía según el tipo de alojamiento, los parques incluidos y la duración. Un safari de calidad en lodges y campamentos de nivel medio-alto puede estar entre los 4.000 y los 7.000 euros por persona, incluyendo vuelos, alojamiento en pensión completa y actividades. En Davalia diseñamos cada viaje a medida, ajustándonos a las preferencias y el presupuesto de cada persona.
— Hospedaje seleccionado —
Un conjunto de lodges exclusivos en la concesión privada de Grumeti, en el corazón del Serengueti occidental. Lujo discreto, naturaleza sin límites y acceso privilegiado a la gran migración.
Suspendido sobre el borde del cráter, con vistas directas al interior de la caldera. Un alojamiento de una singularidad difícil de superar en todo el continente africano.
Un lodge de referencia en el centro del Serengueti, con piscina con vistas a la llanura y una experiencia safari de alto nivel pensada para quienes no quieren renunciar a ningún detalle.
Un lodge íntimo y cuidado en el corazón de Tarangire, rodeado de baobabs y con vistas a la llanura. Una opción auténtica y de gran calidad para disfrutar de uno de los parques más especiales de Tanzania.
Un retiro exclusivo en la costa este de Zanzíbar, con villas privadas frente al índico, arrecifes de coral a pocos metros y una atmósfera que invita a no moverse de la tumbona.
Un lodge elegante entre plantaciones de café a las afueras de Arusha, ideal como primera o última noche antes del safari. Un comienzo o un cierre a la altura del viaje.
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