Japón en tren: los trenes panorámicos de lujo y cómo construir un viaje alrededor de ellos

Experiencias Davalia

Japón en tren: los trenes panorámicos de lujo y cómo construir un viaje alrededor de ellos

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Japón tiene el sistema ferroviario más sofisticado del mundo. Eso lo sabe casi todo el mundo. Lo que mucha gente no sabe es que existe también una categoría de trenes de lujo en Japón que no tiene equivalente en ningún otro lugar del planeta: los trenes de lujo panorámicos, diseñados específicamente para que el trayecto sea el motivo del viaje.

No son el Shinkansen, que lleva de Tokio a Kioto en dos horas y cuarto. Son su opuesto filosófico: trenes que tardan dos, tres, cuatro días en recorrer una región, que paran en ryokans centenarios, que sirven kaiseki en vagones restaurante diseñados por artesanos, que tienen ventanas que llegan al techo para que no se pierda ni un centímetro de paisaje.

Hay tres que merecen una atención especial: el Seven Stars in Kyushu, el Twilight Express Mizukaze y el Shiki-Shima. Tres maneras distintas de entender el lujo ferroviario. Tres ventanas distintas sobre un Japón que el turismo convencional no alcanza a ver.

Y los tres, bien integrados en un itinerario, pueden convertir un viaje a Japón en algo completamente diferente a todo.

Por qué Japón es el país perfecto para viajar en tren de lujo

 

La relación de Japón con el ferrocarril no es solo funcional. Es cultural, estética y casi filosófica. El tren en Japón es parte de la identidad del país: su puntualidad legendaria, la reverencia de los operarios en los andenes, los bento perfectamente envueltos que se venden en cada estación, la manera en que el propio paisaje parece haberse diseñado para ser contemplado desde una ventana.

Esta sensibilidad hacia el viaje ferroviario ha producido algo que no existe en ningún otro país: una categoría propia de trenes de crucero que los japoneses llaman Cruise Train. No son trenes turísticos en el sentido convencional —esos que recorren un tramo pintoresco y vuelven— sino itinerarios de varios días que combinan lo mejor del tren con lo mejor del ryokan, la gastronomía local y el acceso a experiencias culturales exclusivas.

Lo que hace únicos a estos trenes no es solo el lujo de las cabinas —que es real y considerable— sino la integración con el destino. Cada parada está pensada para mostrar algo que no se muestra en los circuitos habituales: una alfarería de cerámica Imari con cuatrocientos años de historia, un onsen privado al amanecer en un ryokan que solo abre para los pasajeros del tren, una ceremonia de té en un templo al que normalmente no se puede acceder.

Seven Stars in Kyushu: la obra maestra que empezó todo

 

El Seven Stars in Kyushu fue el primero de los trenes de crucero japoneses, y sigue siendo el más difícil de reservar. Diseñado íntegramente por el diseñador industrial Eiji Mitooka —el mismo que transformó la imagen visual del transporte ferroviario japonés en las últimas décadas— y lanzado en 2013 por JR Kyushu, tiene solo siete vagones y capacidad para veintiocho pasajeros en diez cabinas.

Interior vagón seven stars kyushu

El nombre es una declaración de intenciones: las siete estrellas representan las siete prefecturas de Kyushu, los siete vagones del tren y los siete valores que el tren quiere encarnar: las aguas termales, la naturaleza, los lugares de poder espiritual, la historia, la cultura, la gastronomía y las personas. No es marketing: cada uno de esos elementos aparece en algún momento del itinerario.

El tren opera dos rutas circulares con salida y llegada en la estación de Hakata, en Fukuoka. La ruta de cuatro días recorre la isla completa pasando por cinco prefecturas: los paisajes volcánicos de Kumamoto y el monte Aso, los onsen de Yufuin y Kirishima, la historia de Nagasaki y las costas de Miyazaki. La ruta de dos días cubre el norte de la isla, con paradas en Oita, Nagasaki y las fábricas de cerámica de Arita —uno de los productores de porcelana más importantes del mundo desde el siglo XVII.

 

A bordo: lo que convierte el Seven Stars en algo diferente

 

Las cabinas tienen entre diez y veintiún metros cuadrados, con ventanas panorámicas, muebles de madera noble hechos a mano y servicios propios de un hotel de cinco estrellas. Las suites del vagón trasero tienen además ventanas de observación en los extremos, que convierten el amanecer en movimiento en una experiencia casi meditativa. Los cuartos de baño están diseñados en porcelana por el maestro ceramista Sakaida Kakiemon XIV —una de las figuras más importantes de la cerámica japonesa— lo que convierte un espacio funcional en una pieza de colección.

El vagón restaurante Jupiter sirve cocina kaiseki con ingredientes de temporada recogidos a lo largo de la ruta. El salón Blue Moon tiene un piano de cola y ventanas que llegan al techo: es donde los pasajeros se reúnen al atardecer con una copa de sake o whisky japonés mientras Kyushu pasa al otro lado del cristal.

Reserva con antelación: la lista de espera para el Seven Stars puede superar los dos años en temporadas populares. El trabajo de un operador especializado es acceder a plazas a través de canales que no están disponibles para el público general.

Twilight Express Mizukaze: el viento fresco que recorre el Japón más desconocido

 

Si el Seven Stars es Kyushu, el Twilight Express Mizukaze es el Japón del mar de Japón: la costa occidental de Honshu, menos visitada que el corredor del Pacífico, con una identidad propia que muy pocos viajeros llegan a conocer.

El nombre lo dice todo: Mizukaze significa «viento fresco» en japonés, y es exactamente la sensación que transmite el tren. Diseñado por el arquitecto de interiores Kazuya Ura bajo el concepto de «un hotel que atraviesa el paisaje japonés», el Mizukaze opera entre Kioto y Shimonoseki con rutas de dos y tres días que pueden seguir la costa del Pacífico —línea Sanyo, con parada en Miyajima— o la costa del mar de Japón —línea San’in, con parada en Kinosaki Onsen y la ciudad histórica de Hagi.

El tren acomoda solo treinta y cuatro pasajeros en dieciséis suites, lo que garantiza un nivel de atención personal comparable al de un hotel boutique de alta gama. El estilo es art déco con influencias japonesas: maderas lacadas, mármol en los baños, tejidos artesanales en los tapizados. Los dos vagones extremos son de observación, con plataformas exteriores donde se puede salir al aire libre mientras el tren recorre la costa.

Tren de lujo JR Twilight Express Mizukaze circulando entre montañas verdes de Japón
Foto: «JR Twilight Express Mizukaze» por Takeshi Aida, con licencia CC BY-SA 4.0

Lo que distingue al Mizukaze del Seven Stars no es tanto el lujo —comparable en ambos casos— sino el territorio que muestra. La costa del mar de Japón en otoño, con los arrozales dorados y los bosques teñidos de carmesí descendiendo hasta el agua, es uno de los paisajes más hermosos de Asia. Y Kinosaki Onsen, donde el tren hace una parada nocturna, es uno de los balnearios tradicionales más perfectamente conservados del país: siete onsen públicos distribuidos por un pueblo que no ha cambiado desde el periodo Edo.

Shiki-Shima: la Isla de las Cuatro Estaciones y el Japón del norte

 

El Train Suite Shiki-Shima de JR East es el más exclusivo de los tres y, para muchos, el más ambicioso. Parte de la estación de Ueno, en Tokio, y se adentra en el Japón del norte: la región de Tohoku, históricamente olvidada por el turismo internacional, y la isla de Hokkaido, con sus paisajes que cambian radicalmente según la estación.

«La ruta San’in —costa del mar de Japón— es la menos conocida y la más recomendable para viajeros que ya han visitado Japón una vez. Kinosaki Onsen y Hagi son dos destinos que, por sí solos, justificarían el viaje.»

El nombre, «Isla de las Cuatro Estaciones», es una referencia poética a Japón en su conjunto. Y los itinerarios del Shiki-Shima están diseñados precisamente para mostrar esas cuatro caras del país: la floración de los cerezos en primavera en los templos de Nikko, el verdor intenso del verano en los bosques de Aomori, los colores del otoño en los parques nacionales de Hokkaido, la nieve profunda del invierno en Tohoku.

A bordo, el nivel es el más alto de los tres trenes: solo dieciséis cabinas y treinta y cuatro pasajeros máximo, con una suite que ocupa un vagón entero y tiene salón, dormitorio y bañera de mármol de tamaño completo. La cocina utiliza ingredientes recogidos en cada parada —productos del mar de Aomori, setas de Hokkaido, arroz de Niigata— y los chefs adaptan el menú a lo que el territorio ofrece en cada estación.

El Shiki-Shima es también el tren más difícil de reservar: las plazas se asignan por sorteo entre los solicitantes, y la demanda supera varias veces la oferta en todas las salidas.

 

Tren de lujo Shiki-Shima de JR East circulando entre montañas nevadas y bosque otoñal en Japón
Foto: «JR East E001 series Train Suite Shiki-shima» por Ten-nen Gas, Wikimedia Commons, con licencia CC BY-SA 4.0

Cómo construir un viaje en trenes de lujo en Japón

 

Ninguno de estos tres trenes es, por sí solo, un viaje completo. Son el capítulo central —el momento que lo define— de un itinerario más amplio que aprovecha todo lo que Japón tiene para ofrecer.

La manera más natural de integrar el Seven Stars es combinarlo con tres o cuatro días en Fukuoka antes o después: la ciudad más dinámica del sur de Japón, con una escena gastronómica excepcional y una proximidad con los tesoros de Kyushu que permite ampliar lo que el tren muestra. Extender hacia Nagasaki o los valles de Aso por tierra, antes de volver al ritmo del Shinkansen hacia Kioto u Osaka, da coherencia a la experiencia.

El Mizukaze funciona perfectamente como puente entre Kioto y la costa occidental. Un itinerario que empiece con cuatro o cinco días en Kioto y Nara, embarque en el Mizukaze en Kioto, recorra la costa del mar de Japón hasta Shimonoseki y continúe después por barco o tren hacia Kyushu crea una narrativa de viaje que muestra un Japón completamente diferente al de los circuitos estándar.

Trenes de lujo en Japón: vista del monte Fuji desde el tren en movimiento

El Shiki-Shima, por su parte, abre la puerta al norte. Combinado con días en Tokio, una escapada a Nikko y el Japón rural de Tohoku antes de cruzar a Hokkaido, dibuja un viaje de dos o tres semanas que muy pocos turistas llegan a hacer y que, para quien lo hace, redefine completamente lo que Japón significa.

«El secreto de un buen viaje en tren de lujo en Japón no está en el tren solo. Está en lo que ocurre antes y después. Eso es exactamente lo que diseñamos en Davalia Travel: el contexto que convierte el trayecto en un viaje con sentido propio.»

Preguntas Frecuentes

 

¿Qué diferencia hay entre el Seven Stars, el Mizukaze y el Shiki-Shima?

 

El Seven Stars recorre Kyushu, en el sur, con un lujo cálido y artesanal. El Mizukaze conecta Kioto con la costa occidental de Honshu, mostrando el Japón menos visitado del mar de Japón. El Shiki-Shima, el más exclusivo de los tres, parte de Tokio hacia el norte —Tohoku y Hokkaido— y está diseñado para mostrar las cuatro estaciones del país.

¿Necesito el Japan Rail Pass para viajar en estos trenes?

 

No. Son trenes de crucero (Cruise Train) operados de forma independiente por JR Kyushu, JR West y JR East respectivamente, con reserva y billete propios. No están incluidos en el JR Pass.

¿Con cuánta antelación hay que reservar?

Con mucha. La lista de espera del Seven Stars puede superar los dos años en temporadas populares, y las plazas del Shiki-Shima se asignan por sorteo, con una demanda que supera varias veces la oferta. Recomendamos empezar a planificar con doce a veinticuatro meses de antelación.

¿Cuál es la mejor época del año para cada uno de estos trenes?

El Seven Stars opera prácticamente todo el año entre sus dos rutas. El Mizukaze es especialmente recomendable en otoño en su ruta de la costa del mar de Japón. El Shiki-Shima está diseñado para mostrar las cuatro estaciones, con itinerarios específicos para cada una: cerezos en primavera, verdor en verano, follaje en otoño y nieve en invierno.

¿Qué incluye el viaje a bordo?

Cocina kaiseki elaborada con ingredientes de temporada recogidos a lo largo de la ruta, alojamiento en suite, y paradas con experiencias culturales exclusivas según el tren: alfarería centenaria, onsen privados, ceremonias del té en templos de acceso restringido.

¿Puedo combinar uno de estos trenes con el resto de mi viaje a Japón?

 

Sí, y es lo recomendable: ninguno de los tres trenes es un viaje completo por sí solo. Funcionan mejor como el capítulo central de un itinerario más amplio —Fukuoka y Nagasaki con el Seven Stars, Kioto y Nara con el Mizukaze, Tokio y Hokkaido con el Shiki-Shima.

¿Cuánto cuesta viajar en estos trenes?

 

El precio varía según el tren, la ruta y la categoría de suite —desde las cabinas más sencillas hasta las suites de vagón completo del Shiki-Shima. Te recomendamos solicitar disponibilidad y presupuesto personalizado, ya que las tarifas cambian según temporada y planificación.

Viajar por Japón en tren de lujo es una experiencia que cambia la percepción del país. No lo hace más accesible —estos trenes son pequeños, selectivos y difíciles de reservar— sino más profundo. Muestra el Japón que queda cuando quitas el turismo de paso: el que existe en la cerámica de Arita, en el vapor de un onsen al amanecer, en la costa del mar de Japón a la hora del atardecer.

 

En Davalia Travel conocemos estos trenes bien. Sabemos cuándo salen, cómo se consiguen plazas y qué combina mejor con cada uno de ellos para que el viaje completo tenga la misma calidad que el trayecto en sí.

 

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