Oriente Medio más allá de Dubái: Omán, Jordania y los destinos que están cambiando la región

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Oriente Medio más allá de Dubái: Omán, Jordania y los destinos que están cambiando la región

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Dubái ha sido, durante dos décadas, la puerta de entrada de Occidente a Oriente Medio: rascacielos que compiten por ser el más alto del mundo, centros comerciales con pistas de esquí interiores, un lujo que se mide sobre todo en superlativos y cifras récord.

Pero a pocas horas de vuelo desde ese mismo aeropuerto hay una región mucho más antigua y mucho menos fotografiada, donde el verdadero lujo tiene que ver con otra cosa: el silencio de un desierto sin nada alrededor, la hospitalidad beduina que se ofrece sin esperar nada a cambio, y una historia que se remonta miles de años antes de que existiera ningún rascacielos.

Omán y Jordania son, en ese sentido, la otra cara de Oriente Medio. Dos países que llevan tiempo trabajando para posicionarse como destinos de viaje con identidad propia, alejados de la fórmula de la ostentación, y que están consiguiendo algo poco habitual en la región: hacer del paisaje y la cultura, y no del rascacielos, el verdadero protagonista.

Omán: la otra cara de la península arábiga

 

Si Dubái y Abu Dabi representan la modernidad más espectacular del golfo Pérsico, Omán representa casi lo contrario: un país que ha decidido crecer en turismo sin renunciar a su identidad, con una arquitectura que sigue respetando la estética tradicional incluso en sus construcciones más nuevas, y un paisaje natural que sorprende por su variedad dentro de un territorio relativamente compacto.

 

Jebel Akhdar, la montaña verde

 

A menos de dos horas de Mascat, la capital, Jebel Akhdar —literalmente «la montaña verde»— se eleva hasta casi tres mil metros de altitud, con terrazas de cultivo centenarias donde crecen granados, rosas y albaricoqueros en pleno desierto arábigo. El paisaje contrasta radicalmente con la imagen habitual de Omán: aldeas de piedra escalonadas en la ladera de la montaña, aire fresco incluso en verano, y el imponente Wadi Ghul, conocido como «el Gran Cañón de Arabia», con vistas que no tienen nada que envidiar a los grandes cañones del oeste americano.

 

jebel akhdar oriente medio

 

La región ha atraído en los últimos años a cadenas hoteleras de referencia internacional, que han abierto propiedades en la montaña con vistas directas al cañón, consolidando Jebel Akhdar como uno de los destinos de naturaleza más interesantes de todo el golfo.

 

Wahiba Sands y Musandam, el desierto y el fiordo

 

El desierto de Wahiba Sands, en la costa oriental del país, ofrece dunas de arena rojiza accesibles en una sola noche de acampada, con la posibilidad de convivir con familias beduinas que todavía mantienen su forma de vida tradicional. Y en el extremo norte, separada del resto de Omán por los Emiratos Árabes Unidos, la península de Musandam sorprende con un paisaje que nadie asocia con la región: fiordos rocosos que se adentran en el mar, recorridos en dhow —la embarcación tradicional de la zona— entre delfines y acantilados escarpados.

 

wahiba sands oman oriente medio

 

Salalah, el verde inesperado del sur

 

Mientras el resto del golfo Pérsico se derrite bajo temperaturas que superan los cuarenta grados en verano, la región de Dofar, en el extremo sur de Omán, vive un fenómeno único en la península arábiga: el khareef, un monzón estival que entre julio y septiembre cubre de verde intenso las colinas alrededor de Salalah, con cascadas, niebla y temperaturas notablemente más frescas. Es un contraste tan inesperado que muchos viajeros de los países vecinos del golfo viajan a Salalah precisamente para vivir ese verano diferente.

 

salalah oriente medio oman

 

Jordania: historia milenaria y desierto en estado puro

 

Jordania combina, en un territorio relativamente pequeño, algunos de los yacimientos históricos más importantes del mundo con paisajes desérticos de una belleza casi cinematográfica. Petra, la ciudad nabatea excavada directamente en la roca rosada del cañón, sigue siendo uno de los lugares más sobrecogedores del planeta: llegar caminando por el estrecho desfiladero del Siq y ver aparecer, de golpe, la fachada del Tesoro tallada en la piedra, es una de esas experiencias que ninguna fotografía consigue anticipar del todo.

 

Wadi Rum, el desierto de arenisca roja que sirvió de escenario a Lawrence de Arabia y, más recientemente, a Marte en El Marciano, ya lo tratamos en profundidad en nuestro artículo sobre astroturismo: sus campamentos de lujo con burbujas transparentes bajo un cielo estrellado son, hoy, uno de los alojamientos más fotografiados del mundo. Y el mar Muerto, el punto más bajo de la superficie terrestre, añade una experiencia que solo existe en un puñado de lugares del planeta: flotar sin esfuerzo en un agua diez veces más salada que el océano, rodeado de montañas desérticas.

 

Petra Jordanian

 

La capital, Amán, con su mezcla de zocos tradicionales, ruinas romanas en pleno centro urbano y una escena gastronómica en pleno auge, completa un itinerario de una semana que resulta sorprendentemente compacto para todo lo que ofrece.

 

El resto de la región también se mueve

 

Omán y Jordania no son los únicos países que están redefiniendo lo que Oriente Medio puede ofrecer al viajero exigente. Arabia Saudí ha abierto en los últimos años yacimientos milenarios como AlUla al turismo internacional, con inversiones que buscan posicionar la región como un destino cultural de primer nivel. Y Catar, tras la Copa del Mundo de fútbol de 2022, ha consolidado una infraestructura turística que combina modernidad con una identidad cultural propia, distinta a la de sus vecinos del golfo.

 

Es una tendencia regional que merece la pena seguir de cerca en los próximos años, aunque por ahora Omán y Jordania siguen siendo, para el viajero que busca naturaleza, historia y una experiencia menos orientada al lujo ostentoso, las opciones más consolidadas y accesibles de la región.

 

Un Oriente Medio que se descubre despacio

 

Ni Omán ni Jordania compiten con Dubái en superlativos, y esa es exactamente su fortaleza. Ofrecen algo que la región del golfo más conocida no siempre tiene: paisajes que sorprenden por su variedad, una hospitalidad que se siente genuina, y una historia que da al viaje una profundidad distinta a la de cualquier rascacielos.

 

En Davalia Travel diseñamos itinerarios por Omán y Jordania adaptados al tipo de experiencia que cada viajero busca, ya sea centrado en la naturaleza, en la historia, o en una combinación de ambas cosas.

 

Preguntas Frecuentes

 

¿Es seguro viajar a Omán y Jordania?

 

Ambos países cuentan con una larga trayectoria como destinos turísticos estables dentro de la región y reciben cada año a un número creciente de viajeros internacionales. Como en cualquier destino, recomendamos revisar las recomendaciones oficiales de viaje vigentes en el momento de la reserva, y en Davalia Travel seguimos de cerca la situación de la región antes de confirmar cualquier itinerario.

¿Qué diferencia hay entre viajar a Omán y a Dubái o Abu Dabi?

 

Dubái y Abu Dabi están orientados a un turismo de gran escala, rascacielos, centros comerciales y ocio urbano. Omán ofrece una experiencia mucho más centrada en el paisaje natural, la arquitectura tradicional y el contacto con la cultura beduina, con una escala de desarrollo turístico considerablemente menor y más orientada a la naturaleza y la historia.

¿Cuál es la mejor época para viajar a Omán?

 

De octubre a abril, evitando el calor extremo del verano, que en la mayor parte del país supera los 40 grados. La excepción es la región de Dofar, en el sur, donde el fenómeno del khareef entre julio y septiembre transforma el paisaje en un entorno verde y fresco, justo cuando el resto del país es menos recomendable.

¿Se puede combinar un viaje a Omán o Jordania con una escala en Dubái?

 

Sí, es una combinación habitual gracias a la buena conectividad aérea de la región. Muchos itinerarios aprovechan Dubái como puerta de entrada, añadiendo unos días en la ciudad antes o después de continuar hacia Omán o Jordania, aunque ambos países también se pueden visitar de forma independiente con vuelos directos desde Europa.

¿Qué es Wadi Rum y por qué es tan famoso?

 

Es un desierto de arenisca roja en el sur de Jordania, con formaciones geológicas espectaculares que le han dado fama internacional como escenario de cine, incluida la película El Marciano. Sus campamentos con burbujas transparentes, que permiten ver el cielo estrellado desde la cama, lo han convertido también en uno de los mejores destinos de astroturismo del mundo — lo tratamos en detalle en nuestro artículo sobre astroturismo terrestre.

¿Cuántos días hacen falta para ver bien Jordania?

 

Una semana permite cubrir con calma los principales destinos: Amán, Petra, Wadi Rum y el mar Muerto. Es un país compacto en el que las distancias entre los principales puntos de interés no suelen superar las tres o cuatro horas de carretera, lo que facilita bastante la planificación del itinerario.

¿Qué otros países de la región están ganando protagonismo turístico?

 

Arabia Saudí ha abierto al turismo internacional yacimientos históricos como AlUla, y Catar ha desarrollado una notable infraestructura turística tras la Copa del Mundo de fútbol de 2022. Es una tendencia regional en marcha, aunque Omán y Jordania siguen siendo, por ahora, las opciones más consolidadas para el viajero que busca naturaleza e historia fuera del circuito habitual del golfo.

Contadnos qué tipo de experiencia buscáis —naturaleza, historia, desierto, costa— y cuánto tiempo tenéis. Diseñamos el itinerario que mejor encaje con lo que os interesa descubrir de esta región.

 

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