En 1989, un empresario sudafricano llamado Rohan Vos restauró un puñado de vagones de tren abandonados con una idea muy concreta: recrear la elegancia de los viajes ferroviarios de principios del siglo XX, cuando cruzar África en tren era un acontecimiento y no un trámite.
Casi cuatro décadas después, el Rovos Rail —conocido como «el orgullo de África»— sigue operando con esa misma filosofía. Vagones restaurados con maderas nobles, suites con baño propio, vagones de observación abiertos al paisaje y un servicio que recuerda, con toda intención, a una época en la que el viaje mismo era el destino.
Este es el tercer y último artículo de nuestra serie sobre trenes de lujo por el mundo. Después de recorrer las rutas más espectaculares del planeta y adentrarnos en los trenes panorámicos de Japón, cerramos con el que muchos consideran el más elegante de todos: la travesía que conecta Ciudad del Cabo, Pretoria y las Cataratas Victoria a través del sur de África.
Dos tramos que se viven como una sola travesía
El Rovos Rail no opera un único itinerario fijo entre Ciudad del Cabo y las Cataratas Victoria, sino una red de rutas que se pueden combinar en una travesía continua. Esta es, de hecho, una de las combinaciones más solicitadas de todo su catálogo: el tramo entre Ciudad del Cabo y Pretoria, seguido del tramo entre Pretoria y las Cataratas Victoria.
El primer tramo —dos o tres noches— sale de Ciudad del Cabo y atraviesa el interior sudafricano hasta Pretoria, con paradas en Matjiesfontein, un pueblo victoriano perfectamente conservado en pleno Karoo, y en Kimberley, la histórica ciudad del diamante que en el siglo XIX vivió una de las mayores fiebres mineras del continente. El segundo tramo —de tres a cuatro noches— parte de la propia estación de Rovos Rail en Pretoria, cruza el Trópico de Capricornio y el río Limpopo, y se adentra en Zimbabue a través del Parque Nacional de Matobo, Patrimonio de la Humanidad conocido por su arte rupestre y por albergar la tumba de Cecil Rhodes en la colina que él mismo bautizó como «la vista del mundo».
Combinados, ambos tramos suman en torno a una semana de viaje y ofrecen exactamente la experiencia que promete el nombre de esta ruta: cruzar el sur de África entera, de una costa hacia el interior del continente, en un solo viaje continuo.
A bordo: qué hace único al Rovos Rail
El tren tiene capacidad para setenta y dos pasajeros distribuidos en treinta y seis suites, repartidas en tres categorías. La Pullman, la más compacta, ronda los siete metros cuadrados. La Deluxe añade espacio y comodidades adicionales. Y la Royal Suite, la más exclusiva, ocupa literalmente la mitad de un vagón —unos dieciséis metros cuadrados— con salón propio, cama de matrimonio y un cuarto de baño que no tiene nada que envidiar a un hotel de categoría.
Todas las suites están decoradas con maderas nobles restauradas de los vagones originales, y cuentan con aire acondicionado, escritorio, toallero calefactado y servicio de habitaciones: el equilibrio entre la estética de época y las comodidades que cualquier viajero exigente espera hoy.
El resto del tren se organiza en torno a dos vagones restaurante donde se sirve alta cocina sudafricana con una selección de los mejores vinos del país, dos vagones salón —uno para fumadores y otro sin humo— y, en la cola del tren, un vagón de observación abierto con capacidad para treinta y dos personas, que es, sin discusión, el lugar donde ocurre la magia de este viaje: ver el paisaje alejarse mientras el tren avanza, con una copa de vino sudafricano en la mano y el viento del sur de África en la cara.
Para los aficionados al ferrocarril, Rovos Rail conserva además una colección de siete locomotoras de vapor adquiridas entre 1987 y 2007, la más antigua de 1893. Algunas salidas especiales del año utilizan tracción a vapor en ciertos tramos, una experiencia distinta que conviene consultar con antelación si es de interés.
El itinerario en detalle: lo que se ve por el camino
Lo que distingue a esta ruta de cualquier otro viaje por el sur de África es la variedad de paisajes y experiencias que se concentran en poco más de una semana.
Tras salir de Ciudad del Cabo, el tren se adentra en el semidesértico Karoo, con parada en Matjiesfontein, cuyo hotel victoriano y calles empedradas parecen detenidas en el tiempo. Kimberley, siguiente parada, ofrece la posibilidad de visitar el Big Hole, uno de los mayores agujeros excavados a mano del mundo y testigo de la fiebre del diamante que definió gran parte de la historia económica de Sudáfrica.
Ya en el tramo hacia Victoria Falls, tras cruzar a Zimbabue, el tren se detiene en Bulawayo, antigua capital de Matabelelandia, antes de recorrer uno de los tramos de vía recta más largos del mundo —ciento catorce kilómetros sin una sola curva— camino del Parque Nacional de Hwange. Ahí, los pasajeros bajan del tren para un game drive por uno de los santuarios de fauna más ricos y diversos de la región, con posibilidad de avistar elefantes, leones y una variedad notable de aves.
El tren llega finalmente a la localidad de Victoria Falls, donde los pasajeros suelen alojarse una noche adicional para visitar las cataratas con calma —uno de los espectáculos naturales más imponentes del planeta— antes de continuar viaje o regresar.
Más allá de Victoria Falls: la gran travesía continental
Para quienes tienen más tiempo y quieren vivir la experiencia en su versión más ambiciosa, Rovos Rail ofrece también la ruta más larga de su catálogo: quince o dieciséis noches entre Ciudad del Cabo y Dar es Salaam, en Tanzania, atravesando Botsuana, Zimbabue, Zambia y el propio Tanzania a lo largo de más de cinco mil kilómetros de vías.
Este itinerario incluye una parada de dos noches en la reserva de Madikwe, una noche en el histórico Victoria Falls Hotel, un paseo a pie por las cascadas de Chisimba en Zambia, y el ascenso final a través de las montañas de Udzungwa, en Tanzania, antes de llegar a la costa del Índico. Es, sencillamente, uno de los viajes en tren más completos que existen: recorre casi un tercio del continente africano sin deshacer el equipaje ni una sola vez.
Esta ruta épica no es para todo el mundo —exige tiempo y cierta disposición a un viaje de ritmo pausado— pero para quien busca la experiencia definitiva de Rovos Rail, no tiene comparación.
Cuándo viajar y cómo integrarlo en un itinerario más amplio
Los meses secos del sur de África, de mayo a octubre, ofrecen las mejores condiciones tanto para el confort a bordo como para la observación de fauna durante el game drive en Hwange. Si el viaje se extiende hacia Tanzania, conviene evitar la temporada de lluvias de marzo a mayo en el este de África.
El Rovos Rail funciona especialmente bien como punto de partida o cierre de un safari más amplio por Botsuana, Zimbabue o Zambia: muchos viajeros combinan el tren con estancias adicionales en Chobe, en el propio Hwange o en la zona del delta del Okavango, aprovechando que el tren ya los ha dejado en el corazón de la región.
También es habitual combinarlo con unos días en Ciudad del Cabo antes de embarcar, o con una extensión en Victoria Falls al finalizar, para no reducir la experiencia únicamente a los días a bordo.
El cierre perfecto de nuestra serie sobre trenes
Con este artículo cerramos una serie que ha recorrido el mundo en tren: desde el Orient Express en Europa, pasando por los trenes panorámicos de Japón, hasta este último tramo por el sur de África. Si algo tienen en común los tres, es la certeza de que el trayecto puede ser tan memorable como cualquier destino, cuando se hace bien.
En Davalia Travel diseñamos rutas en tren integradas en itinerarios más amplios, combinando el Rovos Rail con safaris, con estancias en Ciudad del Cabo o con extensiones hacia Zambia y Botsuana, para que la experiencia tenga sentido de principio a fin.
Preguntas Frecuentes
¿Desde dónde parte el Rovos Rail?
La estación principal de Rovos Rail está en Pretoria, en Sudáfrica, aunque muchas de sus rutas también parten o llegan a Ciudad del Cabo. La combinación entre Ciudad del Cabo y Pretoria, seguida del tramo hacia las Cataratas Victoria, es una de las más solicitadas del catálogo y se puede reservar como una travesía continua.
¿Cuánto dura el viaje entre Ciudad del Cabo y las Cataratas Victoria?
Combinando ambos tramos —Ciudad del Cabo a Pretoria y Pretoria a Victoria Falls— la travesía completa suma en torno a una semana. El primer tramo dura entre dos y tres noches; el segundo, entre tres y cuatro noches, dependiendo de la fecha y el sentido del viaje.
¿Qué diferencia hay entre las categorías de suite del Rovos Rail?
Hay tres categorías: la Pullman, la más compacta, de unos siete metros cuadrados; la Deluxe, con más espacio y comodidades; y la Royal Suite, que ocupa la mitad de un vagón —unos dieciséis metros cuadrados— con salón propio y un baño de categoría hotelera. Todas incluyen aire acondicionado y baño privado.
¿Se puede ver fauna salvaje durante el viaje en Rovos Rail?
Sí. El tramo hacia las Cataratas Victoria incluye una parada en el Parque Nacional de Hwange, en Zimbabue, donde los pasajeros bajan del tren para un game drive guiado con posibilidad de ver elefantes, leones y una notable diversidad de aves. La ruta más larga hacia Dar es Salaam añade además una parada en la reserva de Madikwe.
¿Existe una ruta más larga que la de Ciudad del Cabo a Cataratas Victoria?
Sí, la más ambiciosa del catálogo conecta Ciudad del Cabo con Dar es Salaam, en Tanzania, en un viaje de quince o dieciséis noches que atraviesa Botsuana, Zimbabue, Zambia y Tanzania a lo largo de más de cinco mil kilómetros. Incluye paradas en reservas de fauna y una noche en el histórico Victoria Falls Hotel.
¿Cuál es la mejor época del año para hacer esta ruta?
Los meses secos, de mayo a octubre, ofrecen las mejores condiciones tanto para el confort del viaje como para la observación de fauna en el Parque Nacional de Hwange. Si el itinerario se extiende hacia Tanzania, conviene evitar la temporada de lluvias del este de África, que suele darse entre marzo y mayo.
¿Se puede combinar el Rovos Rail con un safari en Botsuana o Zambia?
Es, de hecho, una de las combinaciones más recomendables. El tren deja a los viajeros en el corazón de la región del sur de África, lo que facilita añadir estancias en el delta del Okavango, en Chobe o en el propio Hwange antes o después del viaje en tren, sin apenas desplazamientos adicionales de conexión.
Contadnos cuánto tiempo tenéis y qué más queréis ver en la región. Diseñamos el itinerario completo: el tramo de Rovos Rail que encaja, el safari que lo complementa y todos los días alrededor para que el viaje tenga sentido de principio a fin.

