Un castillo medieval y la desaparición de una niña
La leyenda cuenta que en 1375 vivía en el castillo una niña llamada Guendalina, hija del señor feudal. Era albina, una condición que en la Edad Media se asociaba con la brujería. Para protegerla, sus padres le teñían el pelo, pero el pigmento vegetal no agarraba bien sobre su cabello blanco, dándole un tono azulado, de ahí su apodo: Azzurrina. Un 21 de junio, día del solsticio de verano, mientras jugaba con una pelota de trapo, esta cayó por el pasadizo subterráneo que conducía a la nevera. La niña fue tras ella y, según los guardias, se escuchó un grito. Nunca más la volvieron a ver. La leyenda asegura que cada cinco años, en el solsticio de verano, el sonido de su llanto o su risa puede escucharse en el castillo.

Imprescindibles



Entre la historia y la Riviera del Adriático
Visitar el Castillo de Montebello te permite combinar el misterio con la vibrante cultura italiana y la belleza de la costa.
- República de San Marino: A muy poca distancia, puedes visitar una de las repúblicas más antiguas y pequeñas del mundo, con sus tres torres medievales y sus vistas espectaculares.
- Rimini: La famosa ciudad de la Riviera del Adriático, cuna de Fellini, ofrece playas, ocio nocturno y un interesante centro histórico con vestigios romanos como el Arco de Augusto.
- Pueblos medievales: La región está salpicada de «borghi» encantadores como Santarcangelo di Romagna o Verucchio, perfectos para perderse por sus callejuelas.
Cocina de Emilia-Romaña: un festín para el paladar
Estás en una de las capitales gastronómicas de Italia. Cerca del castillo, en el pueblo de Montebello, encontrarás osterias y trattorias que sirven auténticas delicias locales. No te vayas sin probar la piadina, la pasta fresca hecha a mano como los «strozzapreti» o los «tagliatelle al ragù», y los excelentes vinos de la región, como el Sangiovese.

Preguntas Frecuentes
Más allá de la leyenda, ¿qué tipo de experiencia ofrece la visita al castillo? ¿Es un recorrido estándar o hay opciones más inmersivas?
La visita al Castello di Montebello está diseñada para ser una inmersión sensorial. Además del recorrido diurno, que se centra en la historia y la arquitectura de la fortaleza, se ofrecen fascinantes visitas nocturnas. Estas últimas, realizadas en grupos reducidos, están cuidadosamente ambientadas para evocar el misterio de la leyenda de Azzurrina, permitiendo al visitante sentir la atmósfera única del castillo bajo las estrellas. Es una experiencia que trasciende el simple turismo para convertirse en un recuerdo imborrable.
¿Qué tipo de estancias se recomiendan en la zona para mantener esa sensación de autenticidad y exclusividad?
Para complementar una experiencia tan especial, recomendamos evitar los hoteles convencionales y optar por alojamientos con alma. Podemos reservarte una estancia en un relais de lujo escondido entre las colinas de Emilia-Romaña, en una villa histórica restaurada, o en un encantador albergo diffuso en el corazón de un pueblo medieval como Santarcangelo di Romagna. Son lugares donde el silencio, el diseño y la gastronomía local se unen para ofrecer una desconexión total.
¿Cuál es la mejor forma de moverse por la región para explorar no solo el castillo, sino también los pueblos medievales y San Marino?
Para descubrir la verdadera esencia de esta región, la libertad de movimiento es clave. La opción ideal es un vehículo privado con conductor. Esto te permitirá no solo viajar con total comodidad y a tu ritmo, sino también descubrir rincones secretos y miradores espectaculares que no figuran en las guías convencionales.
Aparte del solsticio de verano, ¿cuál sería el momento ideal para visitar la región y vivir una experiencia más íntima, lejos de las multitudes?
Los meses de mayo, junio y septiembre son, sin duda, la época perfecta. La luz dorada del final de la primavera y el inicio del otoño baña las colinas, el clima es exquisito y la afluencia de viajeros es menor. Visitar el castillo en estas fechas permite una conexión más profunda y serena con el lugar y su leyenda, alineada con nuestra filosofía de viaje pausado y consciente.
¿Es posible organizar alguna experiencia gastronómica privada que vaya más allá de una cena en una trattoria?
Por supuesto. Emilia-Romaña es el corazón gastronómico de Italia, y nuestras experiencias están diseñadas a medida. Podemos organizar para ti una cata de vino privada en una bodega familiar de Sangiovese, una clase de cocina para aprender a elaborar pasta fresca con una sfoglina local, o incluso una visita a un productor de aceite de oliva o queso de la región. Son momentos auténticos que convierten el viaje en un festín para los sentidos.
¿Cuánto tiempo recomendaríais dedicarle a esta zona para una exploración cultural completa, pero sin prisas?
Para absorber la riqueza de la zona, recomendamos un itinerario de entre 3 y 4 días. Esto permite dedicar una jornada a explorar con calma el misterio del castillo y la majestuosidad de San Marino, otro día para perderse por los pueblos medievales y la costa de Rimini, y un tercero para sumergirse en la cultura gastronómica local. Diseñamos cada itinerario para que el tiempo se estire y cada momento se disfrute plenamente.
¿Qué otro relato histórico o personaje vinculado al castillo podría enriquecer la visita para un apasionado de la historia?
Una figura clave para entender la historia del castillo es la familia Malatesta, los señores feudales que dominaron esta tierra. Su historia está llena de poder, intrigas y mecenazgo artístico, pero también de pasiones y tragedias. Conocer su legado, como la historia de Paolo y Francesca inmortalizada por Dante, añade una capa de profundidad histórica y humana al recorrido, convirtiendo las piedras del castillo en testigos de un pasado vibrante y complejo.