Marruecos: El arte de perderse entre especias, Kasbahs y el silencio del Sáhara

Marruecos no se visita; se inhala. Es un destino que te asalta los sentidos desde el primer paso en la Medina y que, sin embargo, te regala los silencios más profundos del mundo cuando te sientas frente a las dunas de Merzouga. Para el viajero que busca el lujo de lo auténtico, este país es el secreto mejor guardado a las puertas de Europa: una mezcla de hospitalidad bereber, arquitectura de adobe y palacios escondidos que parecen sacados de un sueño.